Una de las mejores cosas que dio al mundo el maestro ·Rafael Cortijo· fue el sello sonoro tan característico que tiene su orquesta y su música. Aunque medien 28 años entre su primera y su última grabación -por mencionar los extremos, que me nace-, más todo lo que esto implica en cuanto a la distancia en los arreglos, instrumentación, estilo e intención, bastan dos segundos para saber que la melodía proviene de la batuta de este humilde puertorriqueño que organizó la primera banda de negros en la isla para tocar esa música feliz. Hermano del alma y compadre de Ismael Rivera -quien fue su cantante durante varios años-, Rafael mantuvo un norte muy definido: Cortijo y su Combo siempre, siempre, tocarían plenas y bombas y sones festivos dirigidos a su público natural en Santurce y San Juan, con letras ligeras y emotivas, pícaras y cotidianas.
Cortijo se dio el lujo -es bueno recordarlo- de comandar un frente musical dispuesto a dar a conocer abiertamente esa riqueza sonora
![]() |
| Fe Cortijo e Ismael Rivera Jr |
Sin tonterías.
Cortijo habrá tenido mayor o mejor fortuna en la vida y en toda su producción artística -durante los años 70 se vio estancado por la competencia que le hacía El Gran Combo y murió con aprietos económicos-, pero ninguno de sus discos aburre. Todos son muy frescos, cercanos; con mucho cuero y tacataca. Como realizados en mitad de una cumbiamba y vamos a ponerle un micrófono a eso a ver qué tal queda con resultados obviamente variados. Los coros, con sabor a calle, cuentan con voces masculinas y femeninas; los montunos son largos y dan mucha libertad al vocalista.Cortijo se dio el lujo -es bueno recordarlo- de comandar un frente musical dispuesto a dar a conocer abiertamente esa riqueza sonora
