viernes, 28 de enero de 2011

Su son sí tiene cadencia, lo canta con elocuencia

Les regalo un lugar común: ·Ismael Rivera· es un personaje grandísimo en la música latina del siglo XX. Y sigo: no fue un cantorcito cualquiera dispuesto a guapear frente a un micrófono -que los hay, y muchos-, sino uno de esos pilares en los que se apoya el canto popular de la cuenca y, si hubiese un mayor conocimiento de su genio, del canto general en idioma español. Fin del lugar común.
La leyenda asegura que el título de Sonero Mayor se lo puso el mismo Benny Moré, lo cual es más o menos como que llegue un señor llamado William Shakespeare y diga que tú eres el mejor dramaturgo en diez mil kilómetros a la redonda. Lo mínimo que te da es un hormigueo, ¿no?
(Imagen: Omar de la Roca)
(La leyenda, como sucede en no pocas ocasiones, suele trastocar la realidad, pero es tan apetecible que uno cae rendido ante ella: en realidad, el mote de sonero mayor se lo puso el mánager y promotor del Bronx Casino, Angel Maceda, en 1967, cuando lo iba a presentar en un concierto. Pido disculpas por este error involuntario).
Por lo tanto, hay que respetar a Maelo. Hablar de su vida puede llevar horas intensas y llenas de detalles, pero si hay algo que se debe saber es que fue un superviviente, que comenzó cantando con Rafael Cortijo "por hambre" (palabras suyas), por desesperación, por querer salir del arrabal donde vivían, en la zona más desalentadora de Santurce. Y por dejar de ser uno más de los negros arrimados a la esquina en el juego del progreso en Puerto Rico. No se olvide que la igualdad de derechos en Estados Unidos aún era una entelequia y Borinquén era y es un mero satélite. Nada más.
Esa dupla con Cortijo, uno de los matrimonios mejor avenidos del mundo... hasta que fue forzosamente separado, demostró que se podía salir de allí sin perder esa conciencia de clase que, entreverada con el sabor de su canto, marca el acento de la mayoría de sus producciones.
Vengo por la maceta, de 1973 y con los Cachimbos, no es uno de sus discos punteros, pero muestra esa voz de tenor que está -aún- en la cima de sus posibilidades, y retrata las características que configuran su persona. Me explico: a Maelo le encantaba publicar discos que no estuviesen tentados por el fragor de las ventas y las exigencias de la promoción, tan lugarescomunes en el negocio de la música. Y, ojo, vendía muy bien. Pero como él mismo se encargaba de producirlos, a los jefezotes de Tico Records se les complicaba la posibilidad de meterles mano. Por eso carecen de ambiciones tontas o anécdotas vacías, y en cambio las canciones y sus improvisaciones son inteligentes. En ocasiones, divertidas.

El tema que abre el disco, Mi jaragual, no es más que el recuerdo nostálgico de un boricua devenido en nuyorican que extraña su terruño. Está patente allí la eterna lucha entre la esencia rural de la isla de mediados del siglo XX y esa urbe a lo bestia que es Nueva York, ciudad en la que se autoexilió a finales de los 60 después de salir de prisión debido a una mala maña. En Carimbo se repite la escena de explotación del negro durante la esclavitud, como recordatorio de tiempos no demasiado lejanos. Entre los boleros destaca uno de Bobby Capó, Qué sería de mí. Capó compuso varios de los temas claves en la discografía de Rivera y siempre dio en el clavo cuando quería plasmar esas luchas intestinas del amor:

Encendería una vela a cada santo
para que hagan que yo no te quiera tanto
y si aún así no se acaban mis penas
no respondo de mí, sangre de mis venas
Y si no te encuentro...

Una de las cosas más llamativas de este LP es la abundancia del Maelo que, cuando canta, todo lo neologiza -lindo palabro- para beneficio de su diccionario personal. Además, planea como una cometa por el montuno, con mucho sabor, haciendo uso de su propia clave; y modifica las sílabas y las reordena para que así puedan tener un nuevo sentido. En Sala gente -antes del soberbio solo de trompeta del panameño Víctor Paz- pasea por encima de los músicos rehaciendo la métrica y zurciendo el montuno. En Suave repite esos mismos esquemas. A fin de cuentas, para él su voz no era más que otro instrumento de la orquesta, y por eso emociona, silabea y susurra.
Cosas que solo un Master Singer puede ofrecer.

(malas noticias para los que me leen en Europa: el disco aún no está en Spotify)
(bad news para los que me leen en Estados Unidos: el disco aún no está en Rhapsody)

11 comentarios :

  1. Fabulosa entrada, dan ganas de leer más y más.

    ResponderEliminar
  2. Exacto, siempre te deja esperando por la próxima, Juanito nos hace insaciables!

    ResponderEliminar
  3. Y lo peor de todo es que Juan Ignacio nunca en las fiestas aquí en Caracas bailaba. Tremendo conocedor de la salsa pero con dos pies izquierdo... (por aquellos tiempos de El Diario). Tremendo descubrimiento esta espacio, locadio! Un abrazo!

    ResponderEliminar
  4. Me encanta tu blog, Juancho!!! Espero que sigas el mío: realidadpintada.blogspot.com

    ResponderEliminar
  5. @Joaquín y @Marco: me siguen poniendo en un brete. La próxima semana vendrá más. Vaya que sí!
    @Juan Antonio: claro que te sigo!! Estás en mi (aun pequeñita) lista de blogs a la izquierda):
    @Boleados: pero cómo iba a bailar si yo era el catirito sifrinito de la vaina, y ante estos cuarto bates del dancefloor sólo me quedaba musicalizarles hasta que les saliesen ernias en los muslos? Ya hablaré en un futuro de esas fiestas, que las guardo en mi más grata memoria. :)

    Gracias a todos por dedicar un tiempo a leerme.

    ResponderEliminar
  6. Señorito, muy inoportuno que en uno de los inviernos más crudos de Nueva Inglaterra me inocules tan efectivamente con el virus de la salsa. En castigo, te mando este video vuelto mierda que se ve muy mal pero tiene una voz que, como la de Gardel, cada día canta mejor: http://www.youtube.com/watch?v=46gynqI_npk&feature=related (estaba buscando una buena versión de "Entre que caben 100")

    ResponderEliminar
  7. Vayalo pana...para un tipo como yo, que en los sesentas-setenta, no habia mas salsa en mi pueblo, que Billo y Melodicos, la opcion no era otra que ser rockero. Mi evolucion musical entonces fue irme directamente al jazz, aunque el movimiento que se creo con Fania, me hizo conocer la salsa, pero no de primera mano... Uno que ademas, ni tenia un tio o un familiar que oyera salsa, termine sin mucha orientacion al respecto, asi que de hace solo unos diez anos para aca, es que me he vuelto mas buscador en el genero, mas o menos desde Buena Vista Social Club,y la influencia de Patricia,que es bailadora de salsa, por eso es que tu blog viene pintado, para seguir aprendiendo y buscando, ambos discos que mencionas en los primeros post,no los habia escuchado, asi que ya los baje y escuche...Gracias por el blog Juan

    ResponderEliminar
  8. Viejo, gracias por toda esa buena info!

    ResponderEliminar
  9. Muy buen post... faltaba más tratándose del Juan Ignacio. Conocimiento, escritura y sobre todo estilo. Ecuajei !!!!

    ResponderEliminar
  10. Mi post favorito so far...Mi papá me ha insistido por años que escuche a Maelo y no es sino hasta ahora que lo hago.

    Gracias Juanchis.

    ResponderEliminar
  11. Y aqui esta un link a muchos discos de Maelo, ecuaje!!
    http://polaxia.com/19-cds-de-ismael-rivera-t41745.0.html

    ResponderEliminar

Aquí puedes escribir todo lo que tú quieras:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...