miércoles, 20 de julio de 2011

La vida es un sueño, Arsenio .y 3.

Uno de los músicos que peor la pasó en Nueva York durante el primer lustro de los años 60 fue Arsenio Rodríguez. Los movimientos que se sucedieron en la atmósfera musical de la ciudad durante esos cinco años dieron entrada primero a esos violines y orquestaciones de big band tocando charangas, para luego hacerlas morir mientras resurgía de sus cenizas el son cubano, enriquecido con otros temas y otras sonoridades que lo hacían vibrar distinto -puertorriqueñas en su mayoría, pero también del soul y del R&B, ¿o qué creen que fue en realidad el boogaloo?
Arsenio no pudo -y en parte no quiso- acoplarse a todo este revolú de música que adoptaba modos del jazz sin complejos. Que era híbrida y mestiza. Y urbana.
Arsenio Rodríguez, en plena descarga
Es curioso. A Rodríguez le parecía que la música antillana que se oía en Nueva York desvirtuaba a esa sonoridad cubana auténtica (la cursiva es mía) que tenía entre sus mejores exponentes, justamente, a su conjunto. Un conjunto que fue ideado agregándole al primigenio sexteto cubano una trompeta más, unas tumbadoras y un piano, engordando la lista de músicos, las texturas musicales y, por ende, enriqueciendo y definiendo el sonido cubano. Es curioso porque sus dos últimos discos tienen grabados varios boogaloos, seguramente en un intento desesperado por lograr la atención del público.
Arsenio la pasó mal porque casi nadie le contrataba. Su audiencia estaba entre los cubanos y puertorriqueños de mayor edad, pues los jóvenes -los que de verdad pueden mover la industria- estaban fascinados con los bailes y piruetas de la pachanga, y luego con esos híbridos que mezclaban el ya onmipotente rock and roll con el swing cubano. Para este público, Arsenio era visto como una pieza de museo (palabras textuales de Israel cachao López). Y, sin acritud, en ocasiones lo parecía.

Con Cortijo y su Combo (Maelo es el más blanquito). NY ¿1958?
De 1960 a 1964 tuvo apariciones irregulares en el Tropicana Club y el Club Cubano Inter-Americano del Bronx, y también en otros lugares de la ciudad. Viajó en 1962 a Chicago a participar en varias presentaciones. Pero nada del más allá. George Goldner decide en 1963 grabarlo para Tico Records, en un LP, La pachanga, que está cargado de sones, aunque con una sola diferencia: el tempo de la música era más rápido. Lo describe estupendamente Alfredito Valdés Jr, pianista y arreglista de Arsenio, quien fuera entrevistado por el investigador David García: los ejecutivos de Tico querían hacer de Arsenio un músico acorde con los tiempos que se vivían. La pachanga estaba de moda, todo el mundo la bailaba. Por eso este disco no tiene su sonido tradicional. Este álbum muestra a Arsenio tratando de hacer lo que el resto de los músicos hacían. Fue gradualmente empujado a tocar más rápido en un intento por lograr que su música fuese más atractiva para un público muy amplio, no porque acelerarla era lo mejor. Fue una estrategia comercial, negocios, porque este álbum fue hecho por dinero. [En Tico] le decían: 'tienes que subir el tempo porque los bailarines están cayendo como moscas'.
Y así fue. Con la presencia de Chewi Rivera e Israel Berríos en las voces, Alfredito en el piano, Agustín Caraballoso, el increíble panameño Víctor Paz y el no menos genial Alfredo chocolate Armenteros (que ya había emigrado de la isla) en las trompetas, Alfonso Joseph en el bajo, Quiqui Travieso en las congas y el propio Arsenio en el tres, lo malo de este disco es que no tiene una sola pieza destacable (valen la pena Tú estás en el swing mami, Toma cognac y Sacarle el brillo al piso). El sonido es antiguo, no cuenta ni con flauta ni con violines, los arreglos son similares a los de grabaciones anteriores y los arranques de las trompetas parecen no haberse bañado en las aguas del jazz, ni siquiera los pies. Y, además, el propio Arsenio se queja en su primera canción, Qué te parece, Juana?, de que la pachanga no es más que la misma música que él lleva haciendo desde los años 30. Sí, claro. Pero con variantes. Y esas variantes fueron las que le impidieron seguir logrando contratos de trabajo, sin los cuales un músico no puede vivir ni promocionarse

Qué te parece, Juana
qué te parece
qué te parece
que el son montuno es pachanga

Porque les dieron la gana
pusieron violín y flauta
ahora la gente se matan
bailándolo con charanga

Nadie se quiere a acordar
del son que era prohibido
que se escondía el individuo
pa' tocarlo en el solar

En Cuba había musiquitos
orgullosos y altaneros
tal vez al pasar decían
ese tipo es un sonero

La reina de los soneros
está llena de regocijo
porque a su son lo han cogido 
los músicos pachangueros 

Qué jaleo, mamá, qué jaleo

El álbum, por supuesto, fue un fracaso comercial y está actualmente descatalogado (aunque debe conseguirse en alguna tienda por ahí).
En 1964, Arsenio parte a Los Angeles a buscarse la vida. Aunque consigue buenos contactos y comienza a tener bailes en los mejores sitios de la ciudad, la presencia latina en la región es abrumadoramente mexicana, por lo que su repertorio musical fue cambiado ligeramente para amoldarse a gustos locales. La competencia con otras bandas venidas de México, como la Sonora Santanera, o de la propia ciudad, como la de Rudy Macías, limitaban su dominio en los predios de la música afrocubana de LA. Hay una anécdota divertida que describe el estado de competencia de estas bandas en la ciudad californiana. El 7 de mayo de 1965 se organizó un combate entre estas orquestas y la de Arsenio. La mayoría de los asistentes prefirieron acudir al toque de la Santanera. En mitad del concierto comenzaron a escuchar cómo se iba acercando un sonido cada vez más potente: era la orquesta de Arsenio, él mismo caminando guiado por sus hermanos, tocando una conga. Cuenta Macías que todo el mundo dejó de bailar y el director de la Santanera detuvo la orquesta completamente. Y cuando Arsenio y su gente llegaron al escenario, se acercó a un micrófono y dijo: 'ahora que estamos los tres tocando aquí, la Sonora Matancera, Rudy Macías y yo queremos darles la bienvenida a Los Angeles'. Luego se retiró tocando una conga y logrando que varios de los asistentes de Santanera se fuesen con él. Seguramente eso era lo que él quería que sucediese. Fue muy divertido.
Pero no todo llegó a ser tan divertido. Según René Touzet, a Arsenio no le fue muy bien en Los Angeles. Y por eso decidió regresar a NYC a comienzos de 1966. Allí la vida le fue más o menos igual: los músicos emergentes, cargados de esa nueva sonoridad que al poco tiempo comenzaría a llamarse salsa, empezaron a nutrirse de su estilo (Eddie Palmieri elaboró su banda a través del estudio de Arsenio y sus composiciones; Larry Harlow, imitó casi totalmente la estructura del conjunto de Arsenio, con la definitiva salvedad de los trombones -en el caso de Eddie-, que terminaron marcando la diferencia sonora en los años 70. Otro factor que impidió a Arsenio beneficiarse del resurgimiento del son montuno como estilo musical fue su mánager, José Curbelo, que tenía para ese entonces el práctico monopolio de los contratos en la ciudad (tal y como sucedió años después con Ralph Mercado) y, dicen las malas lenguas, era muy racista. Además de ciego, Arsenio era negro como un tizón -las fotos lo delatan- y por eso se cree que recibió poco apoyo promocional. Graciela Pérez, hermana de Machito, dijo en una ocasión que muchas personas le desearon el mal en la ciudad,  porque habían muchos celos... Cuando él empezó a tener dificultades hizo todo lo posible por seguir trabajando; y eso fue después de haber tenido mucho éxito cuando recién llegó a Nueva York -en los años 50.

Pero está el factor pieza de museo volando por allí, y pocos fueron los que reconocieron que tuvo mucha influencia en la decadencia de Arsenio, que se hizo más que evidente en la segunda mitad de esa década. En 1966 graba Viva Arsenio! en los estudios Mira Sound de Manhattan para Bang Records, un legendario sello creado en 1965 por Bert Berns que tuvo entre su roster a nombres de la talla de Neil Diamond y Van Morrison. Las sesiones -fueron tres- empezaron el 18 de abril de ese año e incluyeron en los músicos a Anita Delgado, Miguel Motora, Marcelino Guerra e Israel Berríos en las voces, cachao López en el bajo, Quiqui Travieso en las congas, José Mangual en el bongó, Arsenio en el tres y Evelio Quintero en los timbales y la batería. Si se fijan bien no hay piano (Alfredito Valdés desaparece del listado) ni trompetas (excepto en dos canciones), lo que da a entender la precariedad de su orquesta en ese momento. Por primera vez en sus grabaciones el sonido del tres es eléctrico, diferente. Querría ser más moderno. Pero la música -exceptuando Hang on Sloopy, uno de los primeros boogaloos grabados en la ciudad, cover del tema interpretado por The McCoys, que fue un exitazo de 1965- no trae novedades. Es el mismo son montuno de siempre, con la diferencia de que, 30 años después, retrocedía a la configuración del septeto cubano más tumbadora, lo cual a estas alturas sonaba a volver a los orígenes... o a la decadencia.
Hay mucho sabor en algunos temas, como es el caso de Baila conmigo: una pieza lenta, sin duda lo mejor del disco, con muchísimo sabor y un soneo estupendísimo, muy alto, de Motora; Para bailar el montuno o Tres Marías. Pero también incluyó versiones mediocres de La bamba y Cielito lindo, en una idea que tuvo de complacer al mercado mexicano de Los Angeles. La canción que podría definir a este disco es la regrabación de El elemento del Bronx, un tema suyo que destacó con mucha claridad la heterogeneidad en los gustos de los habitantes del gueto latino en Nueva York y que tiene un estupendísimo solo de Arsenio

El elemento del Bronx
igual baila el mambo que el danzón
Le gusta la rumba caliente
y el guaguancó

Y como yo ya enteré
ahora le voy a cantar
Yo le voy a dedicar
este bonito rumbón

El elemento del Bronx
igual baila mambo que danzón
Le gusta bailar el chachachá
Le gusta bailar el guaguancó
Le gusta bailar el rock and roll
Igual baila mambo que danzón

Por las fechas en las que salió este disco, 1967, varios músicos le propusieron a Johnny Pacheco grabar un disco de Arsenio para Fania Records. Así al menos se le podría hacer un homenaje a este portento que tantos artistas copiaban y grababan abiertamente. Pero Pacheco no mostró mayor interés y la cosa quedó ahí. Dijo cachao en una ocasión que Arsenio nunca triunfó en Nueva York porque su imagen no vendía y su música necesitaba ser pulida para acercarse a los estándares de la ciudad. Daba más ganancias apoderarse de sus composiciones que apoyarle.
Es como el hijo que se muestra displicente ante su padre. Se ha visto en otras ocasiones.
En 1969 regresa de nuevo a Los Angeles, aunque con poca fortuna. No consigue la misma cantidad de bailes que antaño, ni el reconocimiento. Pero al menos vive un descenso apacible en su vida, recibiendo dinero de las regalías obtenidas por sus canciones. Mario Bauzá asegura que con esos ingresos vivía cómodamente. No es cierto, y muchos historiadores lo confirman, que haya llegado a bailar con la pobreza.

Durante los últimos días de diciembre de 1970, cuando estaba ensayando para el baile que tenía esa nochevieja en el Virginia, un local del downtown angelino, la salud de Arsenio desmejoró notablemente. El día 28 sufrió un paro cardiaco, producto en parte de su diabetes, y dos días después dejaba de respirar. Su hermano Raúl quiso enterrarlo en la ciudad, pero su última esposa, Anadina Rodríguez, pidió llevárselo a Nueva York, donde fue velado hasta el día 6 de enero de 1971. Ese día partió a su destino final: el cementerio Ferncliff, de Hartsdale, Westchester, NY. El mismo campo donde yacen, por ejemplo, Malcolm X, Thelonious Monk, Paul Roberson.
Y Arsenio Rodríguez, el cieguito maravilloso.

Varias notas toca anotar:
La primera: en realidad, Arsenio Rodríguez se llamaba Arsenio Travieso Rodríguez Scull, y no como puse en mi primera entrada: Arsenio Travieso Scull (ya fue corregido). David García asegura que decidió no usar el apellido Travieso por las connotaciones negativas que tenía. ¿Cuáles serían?

Dos: en el pasado post hablé de Yo nací del Africa, una canción homenaje a su africanidad. Pasé por alto, eso sí, que cuando se refirió a apellidos africanos estaba hablando de Joseph Kasa-Vubu, primer presidente de la República de El Congo, y de, por supuesto, Patrice Lumumba, prócer congoleño asesinado en 1961 por fuerzas cercanas a Kasa-Vubu.

Tres: me quedó en el tintero el último disco de Arsenio, grabado en 1968. Algún día lo comentaré, pero no es nada del otro mundo.

Y cuatro: ambos discos NO están en Spotify. Sorry.

4 comentarios :

  1. Juanchi querido, a Rubén le hubiesen encantado tus notas sobre Arsenio Rodríguez. El problema está en hacer a mis tenofóbicos padres en Calabozo entrar a cualquier página web. En fin, le echaré el cuento a Rubén. Bicos. --GISELA

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  2. en alguna ocasion ose decir q yo conocia la historia de la salsa,q clase de bataqueada me das con cada una de tus entradas,Xoan mi mas sincera felicitacion por esta maravilla de blog q nos permites disfrutar,gracias panal y celebra con SALSA el proximo 25 el cumple de tu CARACAS,y no se si tambien el dia de galicia en santiago

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  3. SALDOS Y FELICITACIONES POR SU PAGINA...DESEARIA SABER SOBRE RUDY MACIAS Y SU CHARANGA, DONDE NACIO SU HISTORIA MUSICAL, QUE INSTRUMENTO TOCABA?? O ERA CANTANTE ?? NO HE PODIDO ENCONTRAR NADA DE INFORMACION...SOY COLECCIONISTA DE LATIN JAZZ, JAZZ, MUSICA AFROCUBANA, Y BOSSANOVA...EXITOS ...Y GRACIAS DE ANTEMANO POR CUALQUIER INFORMACION...

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  4. SALDOS Y FELICITACIONES POR SU PAGINA...DESEARIA SABER SOBRE RUDY MACIAS Y SU CHARANGA, DONDE NACIO SU HISTORIA MUSICAL, QUE INSTRUMENTO TOCABA?? O ERA CANTANTE ?? NO HE PODIDO ENCONTRAR NADA DE INFORMACION...SOY COLECCIONISTA DE LATIN JAZZ, JAZZ, MUSICA AFROCUBANA, Y BOSSANOVA...EXITOS ...Y GRACIAS DE ANTEMANO POR CUALQUIER INFORMACION...

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